"Intentó tomar un avión hacia Rusia, pero guardias fronterizos se lo impidieron", aseguró el flamante presidente del parlamento.
"Yanukovich fue noqueado", celebró uno de los principales responsables de la oposición ucraniana, el campeón mundial de boxeo Vitali Klitschko, quien podría jugar un papel político importante en los próximos meses. Rusia, en cambio, acusó a la oposición de no haber cumplido "una sola de sus obligaciones" del acuerdo suscrito el viernes con el presidente y denunció a "extremistas armados y saqueadores que representan una amenaza para la soberanía de Ucrania".
No obstante, Ucrania no ha salido de apuro, según la opinión general. En Jarkov, una ciudad al este del país, responsables de las regiones pro-rusas del este pusieron en duda la "legitimidad" del Parlamento ucraniano, que según ellos está actualmente "bajo la amenaza de las armas". "La integridad territorial y la seguridad de Ucrania están amenazadas", estimaron. Ucrania, con 46 millones de habitantes, está dividida entre el este de habla rusa, mayoritario, y el oeste nacionalista, en donde se habla ucraniano.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, estimó que existen fuerzas que amenazan la integridad territorial de Ucrania, aunque no dio más detalles. "Vemos claramente que existen fuerzas que quieren cuestionar la integridad de Ucrania", declaró. "Debemos decir firmemente y claramente que no se puede contemplar ese escenario, pero las amenazas son reales", aseguró. Además, Ucrania se encuentra al borde de la bancarrota y necesita urgentemente ayuda financiera. Precisamente esta situación fue la que condujo a Yanukovich a anunciar en noviembre, de forma repentina, una suspensión de las negociaciones sobre un acuerdo de asociación con la Unión Europea, para centrarse en reforzar las relaciones económicas con Moscú. Rusia le prometió un crédito de 15.000 millones de dólares y una rebaja importante en el precio del gas. A finales de diciembre le entregó 3.000 millones, pero esta semana anuló un nuevo tramo de 2.000 millones. La Unión Europea (UE) prometió una ayuda financiera, mucho más modesta, de alrededor 610 millones de euros.