Es sabido que la interacción con los animales tienen un efecto terapéutico en ciertas personas. Como Xander, el perro ciego que colabora con la recuperación de niños y mujeres que han sido víctimas de violencia y abuso sexual.
El can perdió su visión cuando tenía diez meses, víctima de un trauma craneoencefálico producto de un accidente. Los veterinarios tuvieron que extirparle los globos oculares y posteriormente fue abandonado por sus desalmados dueños.
Pero el animalito, oriundo de Oregón, Estados Unidos, tuvo una nueva oportunidad hace un año fue adoptado por una nueva familia que, según aseguraron, está compartiendo "el don natural para reconfortar".
Hoy en día trabaja como voluntario para dos organizaciones orientados a recuperar a niños y mujeres que fueron víctimas de violencia y abuso sexual.
"A pesar de su ceguera, Xander lleva una vida feliz y normal", afirmó el matrimonio que lo adoptó al diario Herald News.