Versace sabía de estas versiones cuando adquirió la propiedad en 1992, por 11 millones de dólares. También cuando destinó 33 millones de su fortuna para refaccionar los dos mil metros cuadrados que posee la propiedad conocida como la Villa Casuarina. Pero nada le impidió concretar su sueño de comprar esta mansión. Posteriormente, en 1997, un sicario le disparó a Versace cuando subía las escaleras y luego se quitó la vida. En 2000 fue comprada por un magnate en 26 millones de dólares. Peter Loftin, así se llamaba el comprador, quiso refaccionarla para convertirla en un hotel de lujo, pero le fue mal, quebró y tuvo que subastarla.