Los datos apuntados por Burgos con la información recogida por miembros de su equipo en el lugar de los hechos a poco de haber ocurrido la tragedia destacan la presencia previa a la explosión de bola roja en recorrido en forma descendente y en diagonal, una gran luminosidad al que le siguió un silencio de unos pocos segundo interrumpidos nalmente por la estruendosa detonación.
UN OVNI DE ACÁ
Para Burgos hay detalles de la explosión que rea rman su teoría. “Sin ir más lejos, la reja del vecino que vive enfrente de la casa que llevó la peor parte están in adas hacia afuera, lo que no coincide con el aparente sentido de la onda expansiva si es que esta hubiera sido provocada por el estallido de la garrafa la explosión”. Pero hay más. El ufólogo platense considera exagerado que el estallido dentro de la precaria pizzería haya producido tanta destrucción sobre todo, apuntó, “si tenemos en cuenta que las otras garrafas que había en el lugar y el horno pizzero quedaron intactos.
Es más -puntualizó- si se observa bien como se dieron las cosas, aquello que explotó en la vivienda de la avenida Vernet al 3800 lo hizo a la altura del techo”, lo que coincide con el supuesto recorrido de la sonda teledirigida planteada por el investigador. Otro de los elementos que lo llevan a manejar con rigor la posibilidad de la sonda OVNI fue “la lluvia de pequeñas piedras que como si fuera agua solidi cada cayó del cielo esa noche, poco antes de la explosión. Incluso -armó- una de las testigos que con rmó esa situación fue la mujer que al final fue la única víctima víctima fatal que
dejó el episodio”
Acerca de esos testigos, Burgos dijo que ninguno “vio nada extraño” por lo que volvieron a sus casas aunque dos horas después tuvo lugar la explosión que hasta ahora, criticó el hombre de la FAO, “no profundizó sobre esta posibilidad y cerró las en torno a las garrafas de gas cuando existen elementos que permiten dudar en torno a la credibilidad de esa versión”.
La hipótesis del OVNI tiene a su vez otra de nición: “la FAO dice que lo que explotó fue un objeto volador lo que no quiere decir que haya sido extraterrestre sino simplemente de un OVNI que puede ser un proyecto secreto de alguna potencia. Quizás sea eso lo que justi que tanto ocultamiento”, concluyó.
EN EL NIDO DEL HORNERO RESIDE UNA DE LAS CLAVES
La hipótesis de Burgos es que el OVNI caído sufrió un percance técnico. “Evidentemente algo falló
que lo hizo chocar contra el poste y hasta la explosión que la destruyó -manifestó Burgos- pudo haber sido autoprovocada”. Su postura contraria a la teoría de la garrafa se basa “en que cuando hay una explosión de gas la fauna y la flora sufren las consecuencias. A 5 metros del horno había dos árboles a los que no se le cayó ni una hoja y enfrente -argumentó-, en la torre de alta tensión, un hornero en su nido que a doce horas después de la explosión seguía en el mismo lugar”.
COLCHONES, ESPÍAS Y UNA EXTRAÑA CAPA AMARILLA
La explosión ocurrida hace siete meses dejó tela para cortar en másde un sentido. Por ejemplo, Luis Burgos afirmó a MAS ALLA DEL MISTERIO que el pizzero Fabián Sequeira, quien iría a juicio por las figuras de homicidio culposo, lesiones culposas y daños materiales, “es la persona que todos señalan como culpable a pesar de haber sido su esposa la única víctima que arrojó el hecho” en el cual ocho personas resultaron heridas. Pero Sequeira, cuya vivienda quedó destruida, pasó a habitar en una casa alquilada por la municipalidad de Monte Grande.
En ese sentido, el investigador apuntó que como lo comprobó personal de la FAO, la madrugada misma de la tragedia “llegó gente del municipio que repartió colchones en todo el área afectada,
incluso a las familias que no los necesitaban. A esto Burgos le sumó “la presencia de personal
de inteligencia que hizo muchas preguntas, algunos disfrazados de linyeras” y una también misteriosa carpa amarilla montada sobre la casa siniestrada que, presume, “cubrió los posibles vestigios que pudo haber dejado el OVNI que, a su criterio, causó la explosión”.