Fue un comienzo que recordó los de los amistosos previos ante España y Estados Unidos, aunque esta vez por los puntos.
Ginóbili apareció en toda su dimensión en el segundo cuarto y anotó 12 puntos para un 15-0 parcial (asistió a Scola para los otros dos). Túnez perdió porcentajes, tal cual lo puso en evidencia el desarrollo del resultado, y Argentina pasó al frente.
Pero la salida de Ginóbili coincidió con la recuperación de los africanos y, entre aciertos y errores de uno y otro lado, al descanso largo llegaron con una merecida igualdad en 40.
Un triple de “Manu” abrió el segundo tiempo, otro de Carlos Delfino le dio continuidad y un tercero de Campazzo llevó el parcial a 9-0 y el global a 49-40, la máxima distancia para los argentinos.
A partir de allí, con las cosas en su lugar, Túnez perdió la línea con la que había sorprendido en el inicio y la Selección nacional se dedicó a estirar la diferencia con el paso del tiempo.
La victoria le permitió a la Generación Dorada alcanzar la línea de Francia (dos victorias y una caída) y seguir soñando con quedar lo más arriba posible en el grupo, lo que, en teoría, le dará un cruce más accesible en los cuartos de final.