¿Quiénes serían estos fantasmas? Luis Efraín Cáceres, un chileno que hacía unos años trabajaba en el teatro y que vivía en un hotel cercano. Sin familia, le había cedido el seguro de vida y sus pocos bienes al Sindicato de Maquinistas. Dicen que estaba solo en la Argentina. Era un modelo de persona.
Pulcro, aseado, se encargaba del lugar de trabajo de los maquinistas. Una higiene fuera de lo común y muy cumplidor. A comienzos de 1985 se lo vio extraño. Cuentan ex compañeros que se había enterado de una enfermedad terminal y se volvió más solitario y taciturno, hasta que se ahorcó en el teatro.
La otra persona fallecida en el conocido teatro, y de la que aseguran su presencia como fantasma, es el actor Ambrosio Radrizzani, cuyo deceso se produjo como consecuencia del incendio del Maipo del 6 de setiembre de 1943, al intentar rescatar sus pertenencias del camarín, cuando se representaba Apaga luz, Mariposa, apaga Luz, protagonizada por Alberto Anchart y Sofía Bozán.
El dueño actual del Maipo, Lino Patalano, también es un convencido de la presencia de fantasmas en su teatro. Pero asegura que no son malignos y traen suerte en las funciones.