Ganar es mucho más difícil que llegar a dejar hasta la camisa sobre el paño verde de un casino. Cuando se da un acierto, se puede llegar a creer que todo es cuestión de doblar la apuesta hasta desbancar a la casa, teniendo en cuenta que las rachas de más de diez chances repetidas son frecuentes. Pero, según el consejo de numerosos jugadores, el secreto consiste en retirarse a tiempo. Y, en estos casos, uno nunca sabe cuándo es “a tiempo”. Además aseguran que para enfrentar al casino con chances ciertas, sería necesario poseer una banca ilimitada como la de la propia casa. Uno de los records que pasaron a la historia del juego, lo tuvo una mesa del Casino de Montecarlo, que cantó 26 negros consecutivos.