Edward O. Thorp, uno de los pioneros en la invención del sistema de contar cartas, allá por los años 60, investigó matemáticamente las probabilidades llegando a la conclusión de que las cartas altas son las que convienen al jugador de black jack, y las bajas al crupier. El sistema consiste en llevar la cuenta de las cartas bajas y altas que se juegan, de esta manera notar cuándo quedan cartas convenientes en la baraja y elevar o bajar la apuesta. Actualmente en los casinos prestan mucha atención a los jugadores y se cuidan de deshacerse de los contadores ya sea invitándolos a cambiar de juego o directamente echarlos, resguardándose en el derecho de admisión. Por supuesto, ese sistema no es para cualquiera, hace falta mucho ingenio y práctica. Aun así es algo que genera curiosidad en todos y siempre está la tentación de ponerlo en práctica.