Pleno verano allá por la década del setenta y la sala del casino de Mar del Plata de bote a bote y luciendo todo su esplendor. Una mesas de las tantas y un hombre del periodismo, más precisamente del específico nuestro haciendo sus apuestas con la combinación a la que se denominaba la turca.
Las cosas no venían muy bien que digamos hasta que en un momento determinado el tirador cantó el 23. De ahí en más todo fue asombro, aplausos y festejos porque el mismo tirador cantó otras 4 veces más el 23 y esa mesa del casino era un verdadero carnaval. Este hombre llamado Oscar Felipe no sabía dónde poner las fichas y tuvo que tener el auxilio de su señora para poder depositar esa importante ganancia.