27 de octubre 2010 - 00:00
Comenzamos con el 32 en lo más alto de la Provincia
Arrancamos la semana con otro acierto en lo más alto. El número indicado que vio la luz ayer fue el 32 (El dinero), que se instaló a la cabeza de la Quiniela Provincial nocturna. Vale agregar que dicho ambo es uno de los dos que se encuentran señalados en el Juegue sin Miedo. Así, seguimos sumando a la larga serie. Esta claro que el arduo trabajo estadístico que día a día realizamos para brindarles la información y los datos más precisos rinde sus frutos. Por su parte, el sorteo de la Quiniela Plus que se realizó anoche volvió a quedar vacante. La jugada de la Provincial, que llevó a cabo su edición número 8.089, dejó en banda un pozo de 634.032 pesos, cifra que estaba reservada como retribución para aquel o aquellos apostadores que lograran alzarse con el primer premio, es decir que dieran en la tecla con ocho de los veinte números aparecidos. En tanto, con siete aciertos se registraron 8 ganadores, quienes se hicieron acreedores, por cabeza, a una suma de 6.287,01 pesos. Asimismo, con la media docena de aciertos resultaron favorecidos 131 apostadores, quienes se adjudicaron un monto de 255,96 pesos cada uno.
Vacante
La Poceada también quedó vacante. La jugada dejó sin dueño un pozo de 253.690,24 pesos. De esta manera, como sucede siempre en estos casos, la citada cantidad pasará a incrementar la recompensa que habrá en danza en la emisión próxima. Con siete aciertos se registraron 17 ganadores, quienes recibirán 3.501,01 pesos cada uno. Con la media docena de aciertos resultaron favorecidos 144 apostadores, quienes se adjudicaron, por cabeza, una suma de 78,74 pesos. Así las cosas, el próximo sorteo de la Quiniela Poceada, que se llevará a cabo mañana, como es habitual luego de la emisión de la Quiniela Nacional nocturna, contará obviamente con un pozo un tanto más atractivo que el ofrecido anoche. De acuerdo al monto que se sumará en carácter de incremento, más lo que la jugada recauda, podemos estimar que la Poceada pondrá en danza una recompensa del orden de los 270.000 pesos.