Caja es sinónimo de tambor. Este es el que marca el ritmo durante los desfiles y en diversas ceremonias militares. Debe estar afinado o templado, como todo instrumento musical, y eso se logra tensando adecuadamente el parche. Hace dos o tres siglos, cuando algún diplomático extranjero era declarado persona no grata, se daba la orden de acompañar su despedida con un cortejo en el que la banda hacía sonar las cajas con un redoble deliberadamente fuera de tono. De ahí viene el origen de la frase “echar con cajas destempladas”. Lo que en una época era considerado un desaire a tambor batiente, hoy se expresa con palabras cortantes, mala cara y señalando la puerta.