El juego de pelota era a la vez un ritual y una distracción para los antiguos mayas, que simulaban con él una batalla mortal entre bandos enemigos.
Este juego que practicaban asiduamente, también contaba con el pronóstico anticipado de aciertos -es decir un antecesor del PRODE- ya que los espectadores apostaban al ganador.
La pelota era de una sólida especie de goma que podía haber simbolizado el sol o la luna y debía mantenerse siempre en el aire simulando los movimientos planetarios.
Cada vez que a un jugador se le caía, era un punto en contra para su equipo y su segura decapitación.
Es que lo malo de este juego era que los perdedores eran sacrificados a los dioses.
A veces se los decapitaba y sus cabezas eran usadas como pelota o eran torturados hasta la muerte cuando los ganadores tiraban sus cuerpos como esferas humanas escalones abajo.
Es de imaginarse lo que habría sido un Boca-River entre los antiguos mayas.