El Paraíso es un juego de dados de origen chino, muy práctico para las grandes reuniones, ya que se adapta a un número ilimitado de participantes. Se trata de un juego donde se puede apostar -se practica, con variantes, en algunos casinos de Europa-, por lo que es recomendable tener a mano fichas, porotos, monedas u otro elemento que sirva para este objetivo.
El tiempo de juego del Paraíso es de aproximadamente 20 minutos por vuelta -depende de la cantidad de personas- y todos los jugadores actúan como banqueros. Lo único que se requiere es de dos dados y un cubilete. El objetivo del Paraíso es obtener un mayor puntaje que el jugador que actúa como banquero. Para comenzar, cada participante debe arrojar los dos dados. Se convertirá en banquero el que haya obtenido la mayor suma entre ambos (el máximo puntaje es un doce, es decir, dos seis).
Las atribuciones del banquero son estipular el límite para las apuestas y, posteriormente a esto, invitar a los jugadores a apostar. Cada participante coloca sus apuestas delante suyo en la mesa, el banquero las cubre y empieza la partida.
Los resultados posibles (veintiuno en total) se dividen en dos categorías conocidas como Civil y Militar.
A continuación, y de manera decreciente, se enumeran los tiros y sus respectivos nombres: