El asunto no es llegar solamente, también es saber mantenerse. Estamos hablando de los aciertos que nunca fallan, pero es bien cierto que hay que ver la cantidad y calidad de los mismos. Generalmente, estamos involucrados en el acierto, de eso no hay la más mínima duda, pero también debemos observar en el paneo de las semanas si mantenemos una cierta regularidad o si andamos a los saltos. Si tenemos una semana de cuatro o cinco y después saltamos a quince y regresamos a seis o siete y de ahí a los catorce, no es que esté mal pero para que las cosas sirvan se debe mantener una regularidad. Y eso es lo que hacemos nosotros, promediamos los 14 impactos semanales y eso está bueno.
En la anterior semana a la que finalizó ayer, metimos al mate 16 cabezas, una marca más que interesante, pero ahora nos encontramos con que al contabilizar el cierre de esta última clavamos al mate nada menos que 19 cabezas. Y como no queremos dejarlas en el intento de mencionarlas así por arriba, se las pasaremos a detallar.
La historia arrancó el martes anterior con los impactos del 14 (El borracho), 19 (El pescado), 27 (El peine) y 71 (El excremento). De ahí saltamos al miércoles, donde hicimos línea al mate con el 04 (La cama), 18 (La sangre), 26 (La misa ), 76 (Las llamas) y 82 (La pelea). El jueves hubo un poco de malaria, ya que sólo dimos en la tecla con el 18 (La sangre), que era nuestro Numerazo. El viernes volvimos a las andadas al hacer cuaterno por conducto del 05 (La escoba), 14 (El borracho), 27 (El peine) y 35 (El pajarito). El sábado fue otra jornada de gran nivel ya que repetimos la historia con otro cuaterno de campanillas. Los que se vieron involucrados fueron el 13 (La yeta), 14 (El borracho), 19 (El pescado) y 82 (La pelea).