02 de noviembre 2011 - 00:00
EL PODER DE LOS NUMEROS
EL PODER DE LOS NUMEROS
El 12 es sinónimo
de perfección

Este es un número sagrado y sirve para medir los cuerpos celestes (desde la época de los Caldeos los signos del zodíaco son 12), así como los meses del año. Doce fueron los discípulos de Jesús, 12 los frutos del Espíritu Santo, 12 las tribus de Israel, 12 los hijos de Jacob, 12 veces se apareció Jesucristo después de su muerte.El 12 se considera un número pasivo y es el sinónimo de la perfección. Doce veces 30 grados forman los 360 grados de la circunferencia. Los Caldeos, los Etruscos y los Romanos dividían a sus dioses en doce grupos. El dios Odín, escandinavo, tenía 12 nombres, del mismo modo que los rabinos judíos sostenían antiguamente que el nombre de Dios se componía de 12 letras.
Adán y Eva fueron expulsados del paraíso a las doce del mediodía. Son 12 las piedras preciosas de la Corona de Inglaterra, 12 las puertas de la ciudad de Jerusalén, y 12 los ángeles que la custodiarán, según el Apocalipsis. Asimismo, según San Juan, en Jerusalén vivirán 12 mil hombres elegidos.
El 12 representa el sacrificio en el Tarot. En los 12 primos arcanos de este juego adivinatorio se halla la clave del total de láminas que lo componen. En Atenas se adoptó el sistema duodecimal y Platón admitía 12 dioses en su República. También había 12 dioses primitivos entre los japoneses.
El 12 es el número del justo equilibrio, la prudencia, la forma grácil. Para los Etruscos, el cielo tenía 12 divisiones por las que el Sol pasaba todos los días, y dividían sus posesiones en 12 provincias. Las 12 es la hora del cenit del Sol, y 12 es el número de la esfera del reloj.