12 de noviembre 2011 - 00:16
En el veinticinco tienen las mismas chances
Sólo hacen falta cinco dados, un cubilete y fichas para apostar
El veinticinco es un juego excitante que puede brindar horas de entretenimiento para cualquier número de personas. Sólo hacen falta cinco dados, un cubilete y fichas para apostar. De acuerdo con el libro Culbertson’s Hoyle, en el veinticinco el banquero no goza de ventajas sobre los demás jugadores. De ser así, es el único en este tipo de juegos en el que tanto el banquero como el jugador tienen las mismas posibilidades.
Cada participante emplea uno o dos minutos por turno. Una vuelta de juego con cuatro jugadores lleva alrededor de cinco minutos. El objetivo es totalizar 25 o más puntos en cinco tiros. Para el puntaje sólo se tomará en cuenta el dado de mayor valor.
Al comenzar, el banquero puede elegirse por votación o bien puede definirse con un tiro y gana el que obtenga la suma mayor. Cada jugador hace su apuesta y el banquero las cubre.
Sale primero el participante de la izquierda del banquero y se procede a jugar en el sentido de las agujas del reloj. En su primer tiro arroja los cinco dados, luego separa el dado de mayor valor y hace su segundo intento con los cuatro restantes. Vuelve a separar el de mayor valor y tira por tercera vez. El jugador continuará jugando y apartando el dado de mayor valor hasta que arroje el último dado en su quinto tiro. Hecho esto, suma el valor de los cinco dados.
Si esta suma es menor de 25, el jugador pierde. Si la suma es de 25 o más, tendrá derecho a tirar para cobrar. Deberá entonces arrojar los cinco dados una vez más para determinar el monto a cobrar. Este tiro se llama tiro de pago. Las fichas a cobrar se determinan por el número de veces que aparece el número de pago en dicho tiro. El número de pago del jugador se establece de la siguiente manera:

Si en los cinco    Su número de
tiros suma    pago será
    25    1
    26    2
    27    3
    28    4
    29    5
    30 o más    6

El jugador cobra del banquero una cantidad igual a la de su apuesta original multiplicada por el número de dados que sacó con su número de palo. Por ejemplo, si al jugador que haya hecho 25 puntos en sus cinco primeros tiros le corresponde el 1 como número de pago, si en su tiro de pago saca dos 1, el jugador cobra dos veces su apuesta.
Al participante que haya hecho 28 puntos en sus cinco primeros tiros le corresponde el número 4. Si en su tiro de pago saca tres 4; este afortunado apostador cobrará 12 veces su apuesta. Al jugador que en su tiro de pago no saque el número que le corresponde, perderá su apuesta.
Cuando todos hayan terminado de jugar, la persona de la izquierda del banquero será el nuevo banquero. Cada jugador -a su turno- deberá tener la oportunidad de actuar como banquero en cada vuelta.