El acierto es el caballito de batalla nuestro. Lo fue desde nuestros inicios cuando nadie se ocupaba de éstos, lo sigue siendo y siempre ocupará un lugar preferencial en el tratamiento. Es el summum de nuestro trabajo y a él le hemos dado parte de nuestra vida. Cuando hay algo que pueda superar el interés del acierto dejamos paso al mismo y nos ocupamos de ello. Claro que son esporádicas las veces que tenemos que entrar en esos menesteres, ya que el acierto siempre es el que salva las papas del fuego. La semana fue pródiga en pegarla con nuestros recomendados y para cerrar con ellos en el día de ayer nos anotamos por partida triple y esos impactos se repartieron entre lo que ofrecimos entre los datos y las ondas y otro del Juegue sin Miedo, sección esta última que tuvo un brillante pasar semanal con sus recomendados. Lo de ayer estuvo a cargo del 37 (El dentista), el 57 (El jorobado) y el 73 (El rengo), que nos hicieron quedar de maravillas. A partir de la fecha cambia todo. Entra a funcionar el nuevo Juegue sin Miedo y el Numerazo y del mismo modo contaremos con nuevos recomendados que seguramente nos harán quedar fenomenalmente. En otro orden de cosas nos ocuparemos de algunos llamaditos con relación a la serie de ganadores que se dieron en los juegos poceados. Cuando no se aciertan llegan los comentarios de lo difícil que es y otras cosas que no vienen al caso citar. Y ahora que se lo acierta la cosa pasa por el “arreglo”. Señores, esto es azar y así suelen darse las cosas, que alguna vez haya habido un mosca blanca no quiere decir que ése sea el lema. Como dicen los banqueros: “La plata va y viene, va y viene, va y vine, viene, viene, viene y viene”. Esto es así y no hay ningún misterio al respecto.