Los números son todo
Para el matemático y filósofo Pitágoras, que vivió en Grecia entre los años 572 y 500 AC y cuyo principio era que “los números son todo”, cada número tenía una definición y una propiedad que lo caracterizaba. Por ejemplo, el 1 significaba la unidad, el concepto de Dios que no tiene partes; el 2 era la diversidad, por lo tanto desorden, contienda; el 3 en cambio, era la perfecta armonía, la conjunción de unidad y diversidad.
Continuando con el significado que tenía cada número para el famoso sabio griego, el 4 era la perfección; el 5, el número prevaleciente en arte y naturaleza y el 6 era la justicia. El más importante para Pitágoras era el 7, que significaba el Climatérico, los años considerados peligrosos o críticos. El climaterio es el período de la vida que precede a la finalización de la función genital. Pitágoras seguía describiendo a los números como ejes de todas las cosas del Universo y por eso determinó que el 8 era el amor y el 9 era un número místico, trinidad de trinidades. Por último, el 10 era la perfección del Universo.