Las primeras formas del Loto (o la Loto) se originaron en la ciudad italiana de Génova, y se atribuye su invención al concejal Benedetto Gentile, quien había transformado en juego el modo de renovación de los miembros del Concejo Municipal de la Ciudad. Se cree, de acuerdo con ciertos indicios, que estos sorteos existían en usos locales, pero recién en 1763 (aunque otros consideran como fecha de comienzo el año 1776), Carlos III de España creó la Real Loto, en que se premiaban cinco números de entre noventa (similar a la lotería familiar actual). Los beneficios se destinaron a hospitales y asilos. En 1812, las Cortes de Cádiz crearon una lotería en que los números estaban divididos en cuartos en lugar de décimos. También un cuarto de lo recaudado pasaba al Estado y los tres cuartos restantes al premio.
La Loto Deportiva fue inventada en 1985 por el presidente del Comité Nacional Olímpico y Deportivo francés, Nelson Paillou. En 1987, apareció una variación del juego llamada Tapiz Verde. El Cash apareció en abril de 1989. En Bélgica, en el mismo año, Pierre-Louis Prade creó la Máquina Lotológica, que registra los datos estadísticos para ser consultados.