El chuck a luck es un juego de dados sumamente divertido del que pueden participar una cantidad sin límite de jugadores. Para hacerlo se requiere, simplemente, de tres dados, un cubilete y un diagrama sobre papel con los números del 1 al 6. También son necesarias fichas, que facilitarán el recuento y las apuestas de los participantes.
El juego tiene por objetivo apostar a un determinado número, que deberá salir al menos una vez al tirar los tres dados. Para comenzar, todos los participantes deben tirar los dados, tras lo cual se establecerá -con el que obtenga la mayor suma- quien será el encargado de ser banquero.
Cada banquero ocupará su papel durante diez vueltas, tras lo cual deberá pasarlo a otro jugador. Todos los que participen tendrán que ser, al menos una vez, banqueros. Para ello puede respetarse el número de diez vueltas o pactar cuántas lo serán, si se quiere que la partida sea más corta.
Todos los jugadores deben apostar a cualquier número del 1 al 6 colocando una ficha en la casilla correspondiente del diagrama. Es entonces el banquero quien tira los dados y el encargado de llevarse todas las apuestas de los números que no hayan salido en los tiros. Se recomiendan fichas de diferentes colores para identificar a los jugadores.
Cuando un jugador apuesta uno de los números salido en alguno o varios de los tres tiros, el banquero debe pagarle. Para ello se deben tener en cuenta ciertos requerimientos. Si el número al que apostó sale una sola vez, se pagará una suma de dinero semejante a la que apostó: si apostó una ficha se llevará dos y así sucesivamente.
Una vez que el banquero haya recogido todas las apuestas de los números perdedores y pagado a quienes hayan acertado, comienza la siguiente ronda. Pueden darse en el chuck a luck ciertas alternativas. Si, por ejemplo, las apuestas para cada número son iguales, el banquero no gana ni pierde cuando saca tres números distintos, en tanto que gana si saca pares o tripletes.
Cabe recordar que en un solo tiro del que participen tres dados existen 216 resultados probables. Entre los mismos hay seis tripletes y 90 combinaciones que incluyen los pares. Cuando las apuestas de los jugadores se distribuyen en forma pareja en los seis números, el margen de ganancia para el banquero se reduce al orden menor del 8%.