23 de noviembre 2011 - 00:00
Jugando a los dados
Jugando a los dados
Jugando a los dados
A diagramar el jackpot
El jackpot es un juego de dados del que pueden participar un número ilimitado de jugadores. Se requieren sólo dos dados y varias fichas o monedas para apostar. También una hoja diagramada previamente donde se colocarán las fichas. En la misma se debe dibujar un círculo de 30 cm de diámetro y dividirlo en nueve segmentos, numerados del 3 al 11.
El objetivo es ganar fichas sacando en los dados un número que haya salido ya en otras tres oportunidades. Para comprenderlo mejor se detallan sus reglas y secretos: Para comenzar es necesario repartir igual número de fichas o monedas entre los participantes. El que logra el tiro más alto se convierte en banquero y “venderá” las fichas a sus compañeros. El primero en empezar es el jugador ubicado a la izquierda del banquero. Para ello tira los dos dados y suma el valor del tiro. A continuación, debe colocar una ficha en el sector del diagrama que corresponde al número que ha conseguido obtener. Ejemplo: saca 2 y 5, coloca una ficha en el sector que tiene el número 7.

Tres fichas
Cuando uno de los sectores obtenga tres fichas (es decir, en el caso que nos ocupa, por ejemplo, el 7), éstas serán ganadas por el último jugador que sacó los números. Cabe aclarar las razones por las cuales el diagrama no cuenta con el número 2 ni con el 12. Si un jugador saca, por ejemplo, 1-1, debe colocar una ficha en el dibujo del diagrama que aún no tenga tres fichas. En tanto, el participante que saque dos 6 (es decir 12) gana el jackpot o premio mayor y se lleva todas las fichas que haya sobre el diagrama.
Una vez que uno de los participantes se lleva las fichas de algún sector del diagrama, el juego continúa con el participante ubicado a su izquierda. Así, se puede continuar durante un tiempo indeterminado o hasta que se acaben todas las fichas en juego.
Si alguno de los jugadores decide retirarse del juego, el resto puede decidir si continúa adelante o suspende la partida para iniciar una nueva. Al finalizar las vueltas, los participantes pueden vender sus fichas al banquero, que puede ser siempre el mismo ya que las reglas del jackpot no requieren que la banca cambie de mano.