El presidente de facto Leopoldo Galtieri decía: "Hemos recuperado, salvaguardando el honor nacional, sin rencores, pero con la firmeza que las circunstancias exigen, las Islas Australes que integran por legítimo derecho el patrimonio nacional". Ese mismo día comenzaría la guerra (82). El error de apreciación de lo que sería la reacción británica causó la muerte de nuestros hijos, familiares, vecinos, conocidos. Pasados los días, la prensa se fue transformando en el "Diario de Yrigoyen", mostrando que nuestro país iba con ventaja cuando, por el contrario, los ingleses nos iban desgastando.