04 de mayo 2014 - 00:25
La columna del Ingeniero Datelli: la semana que nacía Evita
Atención con los orígenes de maría Eva Duarte y los números para esta semana.
la columna del ingeniero datelli: la semana que nacia evita
En esta semana tendremos una de las efemérides más importantes del año ya que, en el siglo pasado, nacía María Eva Duarte, Evita, como la conocía cariñosamente el pueblo.

Al menos en este período corto de seis días no hay duda que lo sucedido en la historia un 7 de mayo encarna un recuerdo por demás relevante.

Según el acta Nº 728 del Registro Civil de Junín, Provincia de Buenos Aires, allí nació, el 7 de mayo de 1922, una niña con el nombre de María Eva Duarte. Sin embargo, existe unanimidad en los investigadores para sostener que esa acta es falsa y que fue realizada a instancias de la propia Eva Perón en 1945, para contraer matrimonio con el entonces coronel Juan D. Perón.

En 1970, los investigadores Borroni y Vaca comprobaron que la partida de nacimiento de Evita había sido falsificada. Fue necesario establecer, entonces, la fecha y el lugar en los que efectivamente nació. Para ello, el documento más importante fue el acta de bautismo de Eva, que se encuentra registrado en el folio 495 del Libro de Bautismos correspondiente al año 1919 de la Capellanía Vicaria de Nuestra Señora del Pilar, realizada el 21 de noviembre de 1919.

De esta manera, y después de muchas investigaciones, la historia finalmente sostiene que María Eva Duarte nació el 7 de mayo de 1919 y murió el 26 de julio de 1952, a la edad de 33 años. Pero
otro número importante es el 95, que es el que representa la edad que tendría a la fecha.

Lo que les narro en el comienzo de la nota sobre su nacimiento, es debido a que Garfio puede hacer de las suyas esta semana, y confundirnos respecto a números y fechas no del todo claras.

NO es difícil advertir esta posibilidad si nos detenemos, por un instante, en los maliciosos movimientos que realizó la semana pasada, haciéndonos perder un montón de números con sus odiosas repeticiones.

Entonces, si bien el 728 o 726 y 495 tienen poco que ver, son importantes para Garfio a la hora de confundir.