15 de enero 2014 - 00:00
La columna del Ingeniero Datelli: Quíntuplo y terno...
Qué bueno lo del 334, estaba solito el número y tenía una P adelante. ¿Dígame que significa eso de tener la letra P adelante?", preguntó insistente la mujer.
la columna del ingeniero datelli: quintuplo y terno...
Los que ayer mandaron mensaje de texto, tuvieron su recompensa. "¡Imposible no acertar, Ingeniero!", decía doña Mariela, apostada sobre el mostrador de una agencia frente al Hospital General de Agudos. "Estaba preocupada porque en las primeras no había acertado nada, y con tantas ganas mandé el mensaje que tuve mi recompensa.

Qué bueno lo del 334, estaba solito el número y tenía una P adelante. ¿Dígame que significa eso de tener la letra P adelante?", preguntó insistente la mujer. Bueno, mire, escúcheme, le voy a explicar. Los números que aparecen al mediodía, luego de las primeras son tres. Los dos primeros son ambos con posibilidades de aparecer a la cabeza, que están relacionados con las efemérides del día, o bien decantan por tabla. El que está solo, con la letra P adelante, quiere decir que es "una perla", y esto es lo que yo considero como muy importante, o muy potable. Siempre la perla del mediodía, es de tres cifras, no siempre se acierta pero suele darse, al menos una vez cada dos meses. Cuando comenté esto, la gente se acercaba.

Todos querían saber cómo era eso de la P adelante. "A qué hora es la cosa", gritaba un tipo de anteojos. "Dónde hay que fijarse", decía la otra que siempre está presente. Generalmente, la otra, le llamó a quien no sé el nombre, ni tengo cómo identificarla, por lo tanto es "la otra". Muchos también habían agarrado el 55, que lo obtuvieron en el llamado de la mañana. Y en el fondo una señora jovencita, de nombre Belén, gritaba: "Dejen tranquilo a ese viejecillo (por mí), déjenlo que piense otro número para esta noche, o para el miércoles", siguió diciendo: "Yo agarré el 95, y no hago tanto escándalo, todos los días agarro, todos los días mando mensaje a INGETV al 1515".

El bullicio aumentaba, y en la sala nadie jugaba. Para que el agenciero no se altere, decidí irme sigilosamente. Disimuladamente les abrí el DIARIO POPULAR, era martes, por lo tanto tenían para consultar el Suple Suerte, y así seguir acertando...