"¡Es que hay que descargar, amigo!", le respondí. "Yo no juego más, yo no llamo más, no envío nada a ningún 1515, y se va todo a la grampa de la puerta". Era imposible calmar a tantos, y ahora más aún, los lectores de DIARIO POPULAR y puntualmente los seguidores de esta nota. Algunos habían acertado, pero en mí ya habían perdido la fe. ¡¡¡Señorita, señorita!!! ¿Sabe cuántas veces en toda mi carrera me ha pasado esto? No es la primera vez que me quieren matar, y como dice la canción: "Hubieran elegido otra manera". No, nunca eligen otra manera, y siempre me piden que acierte, y cuando las cosas no se dan quieren mi renuncia o mi cabeza. Si de cabezas se trata, envíe la palabra ingetv al 1515. Vamos a comenzar todo de nuevo, aún quedan 3 días esta semana