Tan obvio como mezquino, la camiseta del astro del fútbol del siglo XX apareció en una de las cabezas. Pero todo esto no debe hacer que bajemos los brazos. Es más, alguien dijo que "lo que no te mata, te fortalecerá". Y ahí fue cuando una embravecida jovencita de ojos azules le contestaba casi a gritos: "Ya, a otro perro con ese maldito collar". No nos mata, pero nos seca. Garfio, hijo de una gran siete, ahijuna, canalla, sotreta, chimango, yo no puedo jugar más, ¡estoy orinado por un elefante y la puesta en escena que lo parió! ¡¡¡Claro!!! ¡¡¡Era una tarde para escuchar la danza de las víboras!!! "La cuestión es que usted -dice el lector de esta nota- ahora nos escribe toda esta sarta de tonterías". "¡Es que hay que descargar, amigo!", le respondí.
"Yo no juego más, yo no llamo más, no envío nada a ningún 1515, y se va todo a la grampa de la puerta". Era imposible calmar a tantos, y ahora más aún, los lectores de DIARIO POPULAR y puntualmente los seguidores de esta nota. Algunos habían acertado, pero en mí ya habían perdido la fe. "¡¡¡Señorita, señorita!!! ¿Sabe cuántas veces en toda mi carrera me ha pasado esto? No es la primera vez que me quieren matar, y como dice la canción: 'Hubieran elegido otra manera'". No, nunca eligen otra manera, y siempre me piden que acierte, y cuando las cosas no se dan quieren mi renuncia o mi cabeza. Si de cabezas se trata, envíe la palabra ingetv al 1515. Vamos a comenzar todo de nuevo, aún quedan 3 días esta semana.