Las vibraciones luminosas de determinada frecuencia de longitud y de onda causan en el ojo humano un efecto que se denomina color.
Mientras que el color negro se caracteriza por la ausencia total de luz, el blanco está formado por los colores simples que se descomponen en siete colores: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, añil y violeta.
La combinación de dos o más de estos colores permite la obtención de nuevos matices.
En los sueños hay que tener en cuenta esta diferencia de matices ya que un mismo color simboliza cosas diferentes según se más o menos oscuro o claro.
En líneas generales los matices oscuros indican aspectos desfavorables, en tanto que los claros resultan más promisorios.