16 de junio 2011 - 00:00
Pisar el palito
Cuando una persona hace algo que lo perjudica, aconsejado engañosamente por otros, es común que digan “pisó el palito”. Esta expresión se relaciona con las viejas jaulas tramperas que tenían una puerta o ventana rebatible sostenida por un palito con un resorte. En él se colocaba agua, lechuga o alpiste como cebo para que se posara algún pájaro. El mismo peso del animal activaba un resorte que movía dicho palito, lo que hacía caer la ventana y la presa quedaba encerrada. Llevada la expresión al plano social, ninguna persona está exenta de caer en manos de otras que -de mala fe- están dispuestas a hacerle pisar en un descuido o por falta de cautela, el palito que lo lleve a una trampa de la que no será fácil escapar.