En cuanto a equipos, usamos cañas Sur sh Surpress de 4 metros, con una reforma en mango que la llevó a 4.25 mts para hacerla más apta para pescar en aguas rioplatenses a la que le montamos un pequeño reel Sur sh Frog. También probamos un clásico en materia de pejerreyes: la caña Spectrum de Spinit, con un Shimano Sedona. Y por último la Tech Striker, caña bien cónica de butt grueso y punta na, con la que sentirnos seguros ante el pique de un buen patí o un doblete de matungos. Y hablando de patíes, estos se hicieron presentes esta semana, donde el calorcito volvió a activarlos, junto a los bagres blancos.
Las carnadas más rendidoras fueron la mojarra viva y salada, pero cuando la variada se hacía muy insufrible, pusimos let de pejerrey, con lo que tuvimos menos piques, pero logramos piezas de mejor tamaño.
Roberto Cufré se lució después de media mañana con un aparejo de boyas ping pong grandes, verde úo, y con ese aparejo marcó diferencias sobre las boyas chupetonas. En esta media jornada de pesca, se cobraron un promedio de 15 capturas por caña, logrando en toda la lancha un cajón con 60 ejemplares de los portes ya detallados. Por último, cuenta Alvarado que los mejores vientos para pescar en esta zona son los de los cuadrantes Oeste y Sur.
Nos despedimos del lugar con la promesa de volver en plena temporada, para ver cómo se comporta el riopla en esta zona donde hay mezcla de aguas de río y mar, por lo que a partir de setiembre podemos sumar a la oferta de pejes, la de corvinas rubias y bagres de mar.