22 de enero 2018 - 08:26
El pequeño gatito Tomás
Tomás todavía no tiene un año; así era de chiquito cuando dejó a su madre y sus hermanitos para integrarse a un nuevo hogar. Allí conoció nuevas "hermanas", de su mismo género y del otro: gatas y perras. Al principio hubo nervios y algo de tensión, pero el pequeñín no tuvo inconvenientes y pronto se adaptó a su nueva familia para disfrutar juegos y mucha diversión. Hoy Tomás está más grandecito, más aplomado, aunque no deja de ser un bebé. Sigue con sus travesuras y sus corridas para dejar "pagando" a sus hermanitas caninas que no le pueden dar alcance aunque se esfuercen corriendo. El es feliz y disfruta cada día de juegos, corridas por la terraza, saltos y mucha vitalidad, envidiable para sus "hermanas" felinas que son mayores.