06 de octubre 2015 - 08:39
Hay que informarse muy bien antes de tener peces
No son muy fáciles de mantener y además requieren bastantes cuidados para vivir en óptimas condiciones. Es imprescindible tener algunos conocimientos básicos para tener éxito en la crianza
hay que informarse muy bien antes de tener peces

Si bien es cierto que los peces necesitan menor atención que un perro o un gato, no dejan de ser una nueva responsabilidad que se asume con seres vivos que dependen exclusivamente de sus dueños para subsistir, porque además no se encuentran en su ámbito natural. Por eso resulta interesante para quienes desean iniciarse en el maravilloso mundo de los peces, tener en cuenta algunos conocimientos básicos para tener éxito en su crianza.

Básicamente conviene saber que existen acuarios donde los especialistas asesoran sobre los peces que conviene elegir y el tipo de peceras convenientes como la cantidad de ejemplares que conviene llevar.

Habitualmente antes de elegir un pez, se comete el error de seleccionar la pecera. Generalmente se eligen las que son tipo bola de cristal, con muy pocos litros de capacidad. Si bien son prácticas y decorativas, hay que saber que será necesario cambiar el agua a diario y su temperatura es variable. No es el medio más adecuado para albergar peces.

En ella simplemente sobreviven en medio de condiciones bastante adversas. Padecen de falta de espacio y su hábitat es muy diferente al original, por lo tanto tendrán que reprimir sus instintos naturales.


Además, no se puede introducir en las peceras los peces conocidos como "tropicales", porque necesitan condiciones tanto biológicas como químicas y de temperatura mucho más estables. Por eso, es conveniente considerar la necesidad de armar un acuario completo, en el que se puedan observar cómodamente los juegos, ciclos reproductivos y alimenticios de los peces, tal y como los desarrollarían en su vida natural.

En el caso de optar por pequeñas peceras, hay que tener en cuenta algunos aspectos básicos sobre los cuidados que requieren. Habrá que dedicarle unos minutos diarios para realizar la limpieza. Se comienza por sacar a los peces de la pecera. Si resulta incómoda la situación de tener que agarrarlos con la mano, es mucho más práctico usar una red especial para tal fin. Luego se debe cambiar el agua vieja, sucia y pobre del día anterior.

También hay que limpiar bien el interior con agua limpia, sin emplear nunca jabones ni otros productos químicos. Llenar de nuevo la pecera con agua corriente de la canilla, procurando ponerla a temperatura ambiente, ya que en invierno puede ser que salga demasiado fría y los peces noten el cambio repentino.

Luego añadir un producto anti-cloro, porque el agua de la canilla no es del todo idónea para el bienestar de los peces, al contener exceso de cloro y metales pesados. Hay productos muy económicos y sencillos de emplear. Finalmente se vuelven a introducir a los peces y se alimentan dos veces al día, con 4-5 escamitas por pez, de su comida especial para peces de agua fría.


Quienes disfrutan de tener peces como mascotas, también pueden dedicar varios minutos al día a la observación de estos animales, y así realizar un examen preventivo de su salud para mantenerlos en perfecto estado.

Conviene realizar un examen sobre su comportamiento general, como la forma de nadar, de comer, de relacionarse entre ellos. También examinar meticulosamente la apariencia externa de las aletas, escamas, el color de la piel, aspecto de ojos y boca, ya que muchas enfermedades de los peces ofrecen signos externos claramente visibles si se aprende a observarlos.

Si los peces ven repetidas veces a su lado a quienes los cuida, los percibirán sin ningún problema para ellos, ya que aprenden a reconocer a la persona que generalmente los alimenta y hasta se atreven a comer de su mano, pero eso lleva mucho tiempo y paciencia. Además, los acuarios representan un estímulo para combatir el estrés, dedicando varios minutos al día a disfrutar de la calma y tranquilidad que se obtiene al observar vagamente a estos animales.