Armamos el plan con tres amigos de lujo: Jorge Lissi, indiscutible referente de la pesca en San Miguel del Monte; Hernán Fernández, de la firma Surfish (que llevó varias cañas de la firma), y Gustavo Miranda, colaborador del equipo de Viva la Pesca. El domingo por la mañana, día elegido para la salida, amaneció muy ventoso y algo nublado, condiciones ideales para realizar buenos garetes en la laguna. Tras levantar mojarras en El 92 (ver recuadro), diez minutos después, llegamos a la laguna. En el pesquero El Cristo, nuestro punto de partida, Jorge Lissi nos esperaba con los botes junto a su hijo Federico y Andrés Brítez, concesionario del pesquero. Bajamos los bártulos y armamos cañas muy sensibles, como la Sensitive de Tech, hermosa caña de 4,10 que no pesa nada y tiene gran acción de punta, y las consabidas cañas Surfish de Hernán Fernández, que optó por la Sauce Grande y la Surfish Chasicó. Líneas de tres boyas, lo más pequeñas posibles, con brazoladas de 20 a 40 cm., bastaron para hacer una magnífica pesca de principio a fin. Al principio anclamos en el medio de la laguna, a unos 600 metros del pesquero. Los dos botes comenzamos a pescar parejo, todo peje de 25 a 30 cm., con alguno entreverado que no daba la medida. Al rato, decididos a buscar tamaño, nos largamos al garete aprovechando el intenso viento. Y acertamos con la decisión, ya que entre los medianitos habituales comenzaron a entreverarse pejes de 33 a 37 cm., algunos en doblete. Lo bueno es
que el viento aplacó un poco el pique de dientudos, que en laguna planchada y con alta temperatura se vuelven insufribles. Esta vez, en cambio, se volvieron muy deseables, pues notamos que los filets de dientudo eran tomados con voracidad por los pejes. Y si bien se lavan rápido, la intensidad de pique hacía que fueran muy convenientes por no salirse tan fácilmente como las mojarras.