Una idea encantadora
Según él, más del 85% de los turistas se sienten atraídos por el fenómeno del monstruo del Lago Ness. “El Lago Ness se ha convertido -sin quererlo- en una marca tan grande como Elvis Presley, Madonna o Coca-Cola”, dice.
Jonathan Downes, director de la fundación Centre for Fortean Zoology, asegura que la leyenda del monstruo data del siglo VI. Sin embargo, no fue hasta la década de 1930 cuando realmente comenzó su popularidad. Desde entonces ha habido una oleada de avistamientos y más de un millar de personas aseguran haber visto a la criatura del Lago Ness.
La mayoría de las descripciones se alinean en dos teorías: una que habla de una serpiente marina y la otra que asegura que se trata de un plesiosaurio (un dinosaurio marino de cuello largo, perteneciente al período jurásico temprano). “A la gente le gusta imaginarlo como un reptil prehistórico y gigante que vive en el lago, pero eso no es posible, es una tontería”, dice Downes. “Sin embargo, es una idea encantadora. Creo que para la gente, la idea de un monstruo en el siglo XXI -un sobreviviente prehistórico- es irresistiblemente romántica”.
Downes dice que lo extraño del monstruo del Lago Ness es que, aunque se trata de “la criatura misteriosa más emblemática”, en realidad es la que cuenta con menos evidencia para probar su existencia. Las llamadas pruebas materiales han resultado ser falsas alarmas, explica. “Las supuestas huellas fueron hechas en realidad por un hipopótamo o un elefante de peluche y el ‘cuerpo de monstruo’ que fue arrastrado en 1972 resultó ser un elefante marino muerto”, señala el experto. Casi toda la leyenda relacionada con la criatura del Lago Ness proviene de historias y visiones. Y Shine sabe por experiencia de primera mano lo poco confiables que pueden ser.