A partir del asesinato de la adolescente de 14 años Chiara Páez, cada femicidio que sucedió luego aumentó más y más el hartazgo de activistas, que junto a periodistas convocaron a una concentración en el Congreso. Bajo la consigna #Ni una menos, la invitación a decir Basta se volvió viral y conductoras, famosas y famosos, celebritys y políticos, incluso la revista Noticias -uno de los medios que más se ha burlado grotescamente de la Presidenta CFK- así como Susana Giménez y hasta Tinelli se sumaron a la Convocatoria twiteando el hasstag con la consigna o posando con la misma en una foto.
Daría para otra columna indagar en el sentido de la lógica del espectáculo en una época en la cual la virtualidad y la exhibición (el impulso irrefrenable de "hacerse visible") organizan y construyen la vida social.
Hartxs de contar femicidios, lxs convocantes esperan que aquellos políticos que se cuelguen el cartel no lo hagan nada más que como una acción políticamente correcta en tiempos electorales, así como las y los famosos como Marcelo Tinelli, principal exponente de la cosificación de la mujer en la Tv. y Mirtha Legrand capaz de sostener que puede existir una razón para que un varón golpee a una mujer, no califiquen como representantes de esta demanda que se realiza claramente el Estado.
Mientras las y los famosos se cuelgan la foto al tiempo que participan de una cultura que banaliza toda desigualdad, y hasta incluso se alimenta de la misma, y los políticos en campaña aprovechan para medir un punto más en las encuestas; las mujeres siguen siendo violentadas no solo por sus parejas sino por un sistema que las cosifica y que intenta disciplinarlas a cualquier costo.
El hartazgo está instalado, el 3 de junio se sale a gritar un límite manifiesto: Ni una mujer más asesinada, #Ni una menos, llegó la hora de exigir medidas.
* Periodista. Integrante de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género en Argentina (RIPVGA)