Ayer Nora Cárpena salió desde un móvil de su casa en el programa Incorrectas (América), a dos días de la muerte de su marido, el productor y actor Guillermo Bredeston: “A todos los que se hicieron presentes en el lugar, y a los que se hicieron presentes con mensajes, mucha gente que me ha llamado de afuera, muchas gracias. De pronto me sorprendieron los llamados, el llamado de Mónica Ayos y su marido, Nito y Cecilia, Caro Lozano que está en México, Guillermo Francella que está de viaje, un montón de gente que no pudo estar pero que quería mucho a Guillermo, y gente a la que no he tratado nunca”.
La conductora de Incorrectas, Moria Casán, contó una infidencia: “Yo sé que Nora me propuso a mí para integrar el elenco Brujas y recién ahora yo le pude devolver esa linda acción. Yo la traje a Nora a Incorrectas”, dijo con cero modestia. Trascartón la diva le propuso que retomara cuanto antes su labor de panelista, si es posible hoy. Pero Cárpena contestó que “tenía pensado volver el lunes, pero ahora que lo pienso mejor por ahí regreso el miércoles”.
Sobre los sentimientos, la actriz Nora Cárpena, quien cuidó a su marido en la última década con cinco accidentes cardiovasculares que padeció, fue muy sincera: “No puedo decir feliz, pero es un mimo, es un cariño, qué lindo camino cursó Guillermo, a cuánta gente que lo quiere, que lo admira, que lo quiso y que lo respetó, gente mucho más joven que nosotros que nos veían en la época de las comedias cuando eran muy familiares los programas de televisión”.
Fueron 53 años al lado de Guillermo Bredeston y contó que en la última temporada de teatro de ella en Mar del Plata: “Nosotros trasladamos en ambulancia a Guillermo y adapté el departamento a sus necesidades al igual que lo hacía en Capital Federal”. Bredeston estuvo los últimos cuatro años casi postrado.
Nora presintió el desenlace en la última semana: “Yo sentía que algo iba a pasar porque pese a su estado había conexión. Una mirada, un apretón de manos y a veces sin abrir los ojos pestañeaba. Yo presentía el final”.
En el matrimonio, Cárpena contó que los dos apostaron a la familia: “Se dio una conjunción de cosas, pasamos por todos los estadíos, vivimos la gran pasión, después las cosas se van asentando y evidentemente los dos decidimos, sin hablarnos, y resolvimos que lo que queríamos era seguir adelante con la familia. Y el amor, el cariño, aunque la pasión a veces se apague, se ve que no nos importó demasiado, debe haber sido así”.
A su vez, Cárpena se animó a contar uno de los secretos mejor guardados de Guillermo Bredeston: “Era jugador, le gustaba ir al casino, incluso se escapaba del teatro en Mar del Plata para jugar una fichita”.