El cierre de este 2016 para el Matador, tuvo el correlato condigno para lo que fue un año lleno de altibajos. Sí, es cierto, se podría haber ganado, pero también perdido y Tigre, en los últimos cinco partidos sumó cinco puntos. Hubo una ligera mejoría en el funcionamiento, pero está claro que se debe mejorar, si lo que se persigue es saltar de esta situación, que encuentra al equipo en mitad de tabla. Quizá el hecho de no haber pasado sobresaltos en ningún momento, fue lo más meritorio. Además hay que tener en cuenta que las lesiones, no le posibilitaron al equipo de Victoria, en esta segunda mitad del año, hacer una campaña mejor.