"Además del partido de Boca y Aldosivi de Mar del Plata, en nuestra cancha se jugó el encuentro de Reserva, que terminó casi a las 21. Barovero dijo que Marchi (titular del Sindicato de Futbolistas Argentinos Agremiados) le avisó que el partido estaba suspendido. Nosotros no pudimos comunicarnos ni con Marchi, ni con Segura (presidente de AFA)", agregó Molinos en diálogo con Radio Rivadavia. En el mismo medio, el propio Marchi contó que lo llamó a Molinos, pero no se pudo contactar.
Además, deslizó que esto terminó involuntariamente beneficiando al club de Núñez, que iba a jugar el domingo sin sus habituales titulares, debido al cruce de hoy ante Cruzeiro, por los cuartos de final de la Copa Libertadores: "¿Quién nos saca la idea de que River se benefició porque viajaba a Brasil? No nos chupemos el dedo. No tengo pruebas de que River armó esto, pero no quedan dudas de que sacó ventajas desde lo deportivo".
En lo estrictamente deportivo, la preocupación pasa por el hecho de que el próximo partido Tigre lo jugará recién tres semanas después del último que disputó (frente a Lanús en el Sur bonaerense).
Y será un cotejo difícil: el sábado a las 20.15 en Avellaneda, ante un Independiente que llegará con nuevo director técnico. La idea es que la formación sea la misma que Alfaro iba a disponer para el partido contra River: Javier García; Martín Galmarini, Leandro González Pirez, Juan Carlos Blengio y Ernesto Goñi; Facundo Sánchez, Joaquín Arzura, Lucas Menossi y Lucas Wilchez; Marcelo Larrondo y Carlos Luna.