En Tigre parece haber encontrado la tranquilidad que necesitaba. Después de tantos cuestionamientos, Javier García halló contención en el equipo de Victoria, respondió con buenas actuaciones, después de un error que costó un gol en el partido inaugural y hoy brinda testimonio de este buen presente que le toca vivir.
-¿Cómo estás viviendo todo esto que te está pasando en Tigre?
-Por ahora estoy contento. Sabemos que necesitamos 30 puntos y estamos mentalizados en eso, desde que arrancamos el campeonato que tenemos ese objetivo. Esperemos llegar a esa cifra y después se verá para qué estamos.
-¿Y esto de pelear el descenso?
-Es algo nuevo para mí. Pero se me hizo fácil gracias a la confianza que me dan el cuerpo técnico y mis compañeros. Eso es algo muy importante para mí. No me olvido más del recibimiento que me dio la gente en el primer partido, cuando salí a hacer la entrada en calor. Eso te da confianza. Sé que lo del promedio es una circunstancia. Los otros equipos que están abajo también están sumando y es lógico, porque cada uno quiere hacer su beneficio, que las cosas le salgan lo mejor posible. Nosotros sabemos que estamos jugando bien, pero todavía no logramos nada. No debemos desviarnos de nuestra meta.
-¿Te molesta que se diga que son la sorpresa del torneo?
-No, para nada. Cada uno tiene su manera de ver el fútbol. Nosotros estamos tranquilos, sabemos la clase de jugadores que hay, su calidad. Sabemos que vinimos para sumar y por ahora las cosas nos están saliendo bien. Esperemos que nos vaya mejor todavía. Tenemos muchas fechas por delante para conseguir el objetivo.
-¿Se mira la tabla de abajo o la de arriba?
-Las dos. Es lógico. Si lográs 30 puntos es porque estás haciendo una campaña para estar peleando arriba, las cuentas son fáciles. Uno siempre prioriza la tabla de arriba, es muy feo quedarse abajo. Pero solamente debemos pensar en jugar bien, en que se den los resultados y en no pensar demasiado en ninguna de esas dos tablas.
-¿Creés que estás pasando por tu mejor momento?
-No. Si bien estoy bien, tranquilo, en Boca tuve grandes momentos, como en el Apertura 2008 y el campeonato que completé cuando se fue Abbondanzieri. Son etapas.
-¿Sentís que ya no estás rindiendo examen?
-Pasa que en Boca se observa todo mucho más, es lógico que las miradas estén más encima. Además, por lo general al arquero se lo mira de una manera especial. Pero yo siempre viví el fútbol, no pienso cambiar lo que vengo haciendo desde las inferiores y que fue lo que me llevó a jugar en Primera. Además, hay que tener en cuenta el entorno del mundo Boca.
-¿Es una presión para vos tener detrás a un arquero de la experiencia de Daniel Islas?
-No sé si presión. Sí sé que crezco. Lo tengo como un gran arquero, como un referente del arco y de ellos siempre se aprende. Tuvo una lesión muy importante y a pesar de eso, siempre viene alegre y esto te marca lo que es como persona, eso lo hace diferente.