Luego sobrevino la segunda amarilla a Paparatto por una inexistente infracción a Quiroga, quien debió haber sido expulsado.
De todos modos, Tigre fue más. Primero, con la entrada de Janson por Cosaro y luego con la de Vitti por Gastón Díaz, que habia obligado a Olave a volar para sacar un disparo que se le colaba.
El sábado, con Rafaela
Cerca del final fue Bordacahar quien exigió al arquero con un cabezazo, respondiendo Olave de manera brillante. Pero ya en tiempo adicionado un gol de carambola del Picante Pereyra, terminó de derrumbar las ilusiones de un Tigre que ahora tendrá un difícil compromiso cuando el sábado a las 17 reciba a Atlético de Rafaela.