El tema hace rato que está instalado. Hasta hace dos fechas, de manera virtual y desde entonces, en forma real. Tigre deberá lidiar con el tema del promedio hasta el final de la temporada. A tal punto esto es así que, a pesar del triunfo ante Banfield, si Unión hubiese sumado ante Atlético de Rafaela, el Matador hubiese pasado de la penúltima posición de esa tabla, en la que se encuentra desde hace dos jornadas, al último puesto.
Un dato que no estaba en los cálculos de nadie es la campaña que están haciendo los ascendidos. De hecho, Rafaela es puntero con 12 unidades, San Martín de San Juan tiene seis con un partido menos jugado, Belgrano de Córdoba totaliza la misma cantidad y Unión de Santa Fe cuenta solamente con un punto menos. Pero más allá de ello, Tigre debe preocuparse en hacer lo suyo y aguardar. Está pagando por aquella campaña de los ocho puntos del Apertura 2009, que solamente se borrará del cómputo al cabo de esta 2011/2012. Esto empalidece el excelente balance que se puede hacer desde la llegada del Vasco Rodolfo Arruabarrena a la conducción técnica del equipo en la cual cosechó 36 puntos en 25 cotejos.
En el triunfo ante el Taladro, el equipo volvió a mostrar el mismo esquema (3-4-1-2) por tercer partido consecutivo, más allá de lo afecto que siempre se mostró el técnico a modificar los dibujos. Con la anunciada vuelta de Leone, el equipo salió a la cancha así: Javier García; Casteglione, Echeverría y Blengio; Gastón Díaz, Castaño, Román Martínez y Leone; Diego Morales; Luna y Maggiolo. Luego, con la ventaja parcial -que terminó siendo la definitiva- apareció la cara más especulativa y terminó, con los ingresos de Rodales y Pío, con un 4-4-1-1.
El partido había arrancado mal para Tigre, ya que el Taladro estuvo a punto de ponerse en ventaja por intermedio de Ferreyra, que estrelló el balón en el travesaño. Pero llegó el gol de Echeverría, apenas traspuesta la media hora del primer tiempo y en el complemento, el equipo aguantó el resultado sin pasar mayores sobresaltos.
Luego del partido y con la serenidad que lo caracteriza, el técnico Rodolfo Arruabarrena sentenció: “Debemos mejorar la efectividad en ofensiva aunque, en el partido contra Banfield, fue importante haber mantenido el arco en cero. No pensamos en el promedio. La clave es quedarnos con los tres puntos cuando jugamos como local”.
Ahora se viene el difícil choque del sábado a las 17.10 en el estadio Ciudad de La Plata ante un Estudiantes que, más allá de la situación por la que está atravesando, es siempre un rival de cuidado. Para ese partido, Tigre no podrá contar con el volante Martín Galmarini, que debe una fecha de la suspensión que le habían impuesto, tras la expulsión en el partido ante Godoy Cruz de Mendoza..