Hindú siguió presionando, pero hubo lugar para corridas, buenas patadas de Juan Ignacio Gauthier y también apareció el juego de manos. Hindú ya se sentía ganador y el SIC sólo acompañaba. Llegó el try de Mateo Iachetti, a los 25 minutos, y entonces, sí, la sensación de que todo estaba liquidado. El marcador lo redondeó el Chori, con otro penal, a los 36 minutos.
La fiesta, que ya había comenzado, se hizo entonces completa. Más intensa. Surgieron las voces, los gritos, el festejo simbiótico entre jugadores, cuerpo técnico y los que empujaban desde las gradas. El Elefante va por otro título.
En medio del griterío, el Chori Hernán Senillosa marcó como clave del triunfo a "la batalla de los forwards. Creo que fue el aspecto más importante y lo ganamos ahí. Además, ellos venía de jugar hacía cinco días y en ese sentido nosotros teníamos ventaja. Había que aprovecharla".
El sábado, otra vez en la cancha del CASI -escenario de todos los playoffs- Hindú y CUBA protagonizarán la final del torneo de la URBA.
Los universitarios van por un título que no se les da desde hace 43 años (fueron campeones en 1970, compartido con el SIC). Los torcuatenses buscarán su octava corona en los últimos 17 años. El Elefante está ansioso por salir otra vez de fiesta.