"Los chicos -agregó- suelen venir del hospital hacia acá y nosotras trabajamos en equipo con nutricionistas y trabajadoras sociales brindando las herramientas necesarias para que se puedan manejar en casa. Luego esos chicos siguen un seguimiento ambulatorio en este espacio. Ante síntomas como la disminución de peso, las ganas de orinar permanente o la sed en exceso, es importante que los padres lleven a los chicos al pediatra para hacer una detección temprana y evitar que aparezcan las formas de debut grave".
Cabe recordar que el Día Mundial de la Diabetes se conmemora cada 14 de noviembre, fecha instaurada por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1991, como respuesta al alarmante aumento de víctimas en el mundo. Su propósito es dar a conocer las causas, los síntomas, el tratamiento y las complicaciones asociadas a la enfermedad.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen dos tipos de diabetes. La de tipo 1 (también llamada insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia), se caracteriza por una producción deficiente de insulina y requiere la administración diaria de esta hormona. Mientras que la de tipo 2 (no insulinodependiente o de edad adulta), se produce por la utilización ineficaz de la insulina; representa el 90% de los casos mundiales y, en gran medida, se debe a un peso corporal excesivo y al sedentarismo. También existe la diabetes gestacional, que es un estado hiperglucémico que aparece o se detecta por vez primera durante el embarazo.
Actualmente, se estima que hay 346 millones de personas que padecen diabetes en el mundo, pero la OMS prevé que se dupliquen para el 2030. La enfermedad es silenciosa y se caracteriza por niveles altos de azúcar en la sangre y suele atraer problemas de obesidad, afecciones cardíacas, presión alta, accidente cerebro-vascular, insuficiencia renal, infecciones en las piernas y pies, ceguera y enfermedades en dientes y encías. Por eso, el diagnóstico temprano es fundamental, ya que permite encontrar un tratamiento adecuado que evite el avance de sus complicaciones.