31 de agosto 2011 - 22:59
Las paradojas de los números preocupan a Tigre
El Matador consiguió un buen punto en el Sur, ante Lanús. Pero pese a sumar, los otros resultados de la fecha dejaron al equipo del Vasco Arruabarrena en zona de descenso directo. Un tempranero golpe de realidad.
Tigre rescató un buen 0-0 ante Lanús, como visitante. Pero no hubo festejos porque quedó en descenso directo.
La imagen es fuerte. Podría haber ocurrido en cualquier momento, pero llegó en la cuarta fecha de esta temporada: Tigre se encuentra hoy en zona de descenso directo, una situación inédita y con la que el Matador de Victoria deberá luchar, seguramente en las treinta y cuatro jornadas que restan.
Lo alcanza, curiosamente, en un momento en donde el equipo había evidenciado una mejoría, tras la derrota en San Juan, obteniendo cuatro de los últimos seis que hubo en disputa. Pero esta circunstancia no debe hacer perder de vista el buen punto conseguido ante Lanús, en el Sur bonaerense.
Lo más llamativo fue que el técnico Rodolfo Arruabarrena haya decidido volver a jugar con línea de tres, retrocediendo Andrés Rodales y Gastón Díaz cuando la situación así lo ameritaba. Si bien pudo haberlo perdido, también pudo haberse llevado los tres puntos -Castaño perdió una ocasión en forma increíble para quebrar el 0 a 0- y lo cierto es que los resultados que se dieron posteriormente -solamente favoreció al Matador la derrota de Belgrano de Córdoba- minimizaron el buen punto obtenido.

Inquietud por las lesiones
El detalle preocupante fue el de las lesiones. Diego Castaño, uno de los jugadores clave en la estructura del equipo, terminó con una fuerte contractura en los isquiotibiales derechos y será esperado hasta último momento para saber si podrá estar el viernes a las 18, ante Banfield, en el Monumental de Victoria.
En caso de que no pudiese llegar, el candidato a reemplazarlo es Emmanuel Pío.
Y como si fuese un designio, su reemplazante, Matías Escobar, terminó con un desgarro. No podrá jugar Martín Galmarini, que debe una fecha de suspensión y puede volver Ramiro Leone, ya recuperado de su lesión. En algún momento se pensó que podía haber reaparecido ante Lanús, pero se prefirió que lo hiciese frente a Banfield.
El técnico Rodolfo Arruabarrena fue muy gráfico al decir en declaraciones periodísticas que “este es el año más difícil para Tigre, pero estamos con confianza”. De todos modos alertó: “Tenemos mínimamente la obligación de conseguir 60 puntos. Ahora hay que hacer bueno este punto, ganando en casa” Ahora se viene un rival difícil como Banfield, más allá de que todavía no haya podido capturar ninguno de los puntos que hubo en disputa.
De hecho, tres el alejamiento del “Gallego” Sebastián Méndez, el Taladro ya tiene prácticamente “abrochada” la contratación de Ricardo La Volpe y más allá de la renovación del entusiasmo que ello suele provocar, lo que indica la tabla es engañoso y Banfield se puede despertar en cualquier momento.