"Si bien tiene mucha obra pública por las millonarias transferencias que mandan desde Nación y Provincia, producto del cogobierno con Cambiemos para garantizar la gobernabilidad desde la Legislatura, la obra más importante es la creación de un paseo costero en el Puerto de Frutos, que va a costar 328 millones de pesos. Esto se da en un presupuesto donde hay falta de financiamiento de cloacas y agua potable, que son los problemas estructurales más importantes de Tigre", fustigó el edil.
Al desmenuzar los diferentes ítems, explicó que "en Desarrollo Humano y Política Sanitaria se disminuyó de un 28 a un 20% y en Servicios Públicos de 34 a 24. Para hacer crecer la ponderación de obra pública hasta 962%. Quieren que la gente vea las obras por un tema electoral, pero vamos a seguir siendo el único municipio de zona norte que no tiene un hospital comunal de mediana complejidad. Las cuestiones de fondo no se solucionan".
Gianella resaltó que también "se contempla un 85% de aumento en el gasto de personal transitorio, que antes era de 337 millones y ahora sube a 622", por lo que apuntó: "Tenemos a uno de cada 5 empleados municipales sin estabilidad por no haberlos pasado a planta permanente. En un año electoral, el municipio quiere contratar mucha gente, pero sin pasar a planta a los empleados históricos".
Las tasas
Por otra parte, el concejal se refirió al aumento de alrededor del 35% en las tasas municipales. "El oficialismo dijo que es un 30%, pero en el análisis que hicimos con nuestros equipos técnicos da un 35", aclaró sobre la suba, una cifra que criticó ya que "la inflación prevista está en 17%, algo que el Frente Renovador apoyó en la votación".
Y alertó: "En el presupuesto municipal se prevé una recaudación que llega a un aumento del 55%. No sabemos si mienten para inflar la recaudación, o tienen realmente pensado aumentar las tasas a más de la mitad".
Al analizar un posible motivo de por qué la recaudación superaría al incremento promedio de tasas, Gianella expresó: "Puede ser que creen que más gente va a pagar impuestos, lo que es una irrealidad absoluta. En un contexto de ajuste, lo primero que deja de pagar el vecino es el ABL, no la luz, el gas o distintas necesidades básicas".