Las incorporaciones fueron pocas, a pedido del técnico y el rendimiento en los partidos amistosos que se jugaron en el receso fue más que satisfactorio.
Pero eso no se plasmó todavía en el desarrollo del torneo. Tigre perdió los dos primeros encuentros y si bien luego frenó la racha negativa, todavía no pudo ganar, en los cinco partidos siguientes. En los tres últimos, Tigre arrancó ganando y en todos se lo terminaron empatando. La tentación es pensar que se puede tratar de un bajón en lo físico, pero esto fue desmentido por el propio Troglio.
Al margen de los números, la esperanza se sostiene porque hay material como para albergar la esperanza de la recuperación y que puede empezar este mismo fin de semana.