Gustavo Gachen, curador general de la Fundación Temaikén, comentó: "Se trata de un animal grande que cuesta mucho contener debido a su estado de estrés. El objetivo es trasladarlo lo antes posible a un institución especializada de la costa atlántica bonaerense, para restituirlo a su hábitat natural".
Según explicaron fuentes de Guardaparques de Areas Naturales Protegidas de la Provincia de Buenos Aires, los vecinos avistaron el ejemplar al que en un primer momento confundieron con un lobo marino. Al llegar al lugar, los rescatistas se percataron que en realidad se trataba de un elefante hembra juvenil de aproximadamente 400 kilos de peso, que se encontraba en estado de deshidratación, lo cual obligó a tomar medidas urgentes.
Con la cooperación especializada, el ejemplar fue trasladado a las instalaciones de Temaikén, donde será estabilizado y aguardará para ser enviado a la Fundación Mundo Marino, que se encargará de restituir el animal a su hábitat natural.