10 de abril 2015 - 16:58
Serrat desplegó toda su magia y talento en Tigre
El cantautor catalán brindó un concierto memorable en el playón de la estación de trenes. Presentó Antología Desordenada y recorrió sus grandes éxitos durante casi dos horas.
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La disfonía y el viento tan fresco como molesto no fueron obstáculos para que Joan Manuel Serrat desplegara sobre el escenario todo su talento. El Nano ofreció un inolvidable recital para casi 80 mil espectadores que se agolparon en el playón de la estación de trenes de Tigre, repasando sus más grandes éxitos en esta Antología Desordenada con la que está recorriendo el país.

El cantautor catalán, de inocultable romance con nuestro país desde sus primeras visitas, renovó esa pasión que los argentinos tienen por su música y sus letras. Así, vecinos de Tigre y de zonas aledañas se acercaron a compartir casi dos horas de un espectáculo que será recordado por mucho tiempo. 

Hubo algunas dudas, porque la salud del catalán lo obligó a cancelar su show en el Polideportivo de Mar del Plata, la noche anterior, pero finalmente el domingo subió al escenario en Tigre y deleitó a todos.

"Les agradezco que hayamos compartido esta noche. Y luego les enviaré parte de la tierra que tengo en los ojos, para seguir compartiendo", bromeó después de cerrar la primera parte del show con Para la Libertad y de encarar los dos primeros bises (Aquellas pequeñas cosas y Fiesta).

En tono distendido e interactuando con la gente (le preguntó a una mujer con cuello ortopédico qué le había sucedido), arengó: "Mañana hay que laburar, eh. No es como el lunes pasado (por el feriado puente). Todos los lunes deberían ser como el lunes pasado". Entonces sí, llegó el final, con Esos locos bajitos y Hoy puede ser un gran día.

Atrás habían quedado casi dos horas de devoción serratiana. Con unos cuarenta minutos finales a puro clásico. Mediterráneo, No hago otra cosa que pensar en ti (durante la cual presentó a la banda que -desde siempre- conduce su ladero Ricard Miralles), Cantares (en la que cantó con el público), Lucía y la ya mencionada Para la Libertad, en el primer cierre. Antes fue tiempo de otros clásicos como El carrusel del Furo, De vez en cuando la vida y Algo personal.