"Nos tocó arrancar con varios partidos de visitantes y por suerte tenemos el cien por ciento de los puntos en condición de local. No es lo que espero pero estoy conforme porque sé el tiempo de formación que lleva este equipo. Los delanteros empezaron a convertir goles, tenemos un buen recambio. Aún falta acomodar un par de cosas, que el equipo sea más eficaz y liquide partidos aprovechando las situaciones", añadió.
"Soy un convencido de que los equipos se arman de atrás para adelante. Falta transmitir la solidez defensiva a la mitad de cancha, agregarle capacidad de juego y tenencia de la pelota para asistir mejor y con más constancia a los delanteros", añadió el entrenador.
La esperanza que tiene todo el pueblo del Matador es la dupla ofensiva que está naciendo. Y en tal sentido el Chino Carlos Luna, un histórico del club, el mismo que tiene bandera propia en la platea, al que lo enojó salir reemplazado por el grado de identificación que tiene con la entidad de Victoria, expresó su voluntad de llegar al gol número 100 con la camiseta del Matador, luego de haber marcado su conquista número 80.
" Es una meta que me puse. Esperemos ante todo que el equipo pueda hacer buenos torneos y yo pueda ayudar con goles. De local estamos manteniendo un nivel y eso es bueno. De visitante debemos mejorar un poco. Aquí la competencia es sana, en todas las líneas. Ojalá todos puedan cumplir sus objetivos. Habíamos arrancado con el promedio bajo y sumar nos puede llevar a otra cosa, lograr algo más. Estamos muy motivados".
A su vez, Marcelo Larrondo expresó: "El equipo mejoró mucho. En el primero salimos a ganarlo y con el 2-0 nos relajamos tal vez un poco. Esto nos debe servir de experiencia, más allá de haber hecho un buen partido. Con el Chino nos entendemos muy bien de arriba", concluyó diciendo respecto de esta dupla que está naciendo.
Ahora se viene un partido igualmente difícil, ante Colón en Santa Fe, programado en principio para el sábado a las 17.
La nota negra
El momento discordante de la tarde lo protagonizaron algunos seudohinchas del Matador, que en el entretiempo se trenzaron a golpes en la tribuna.
La violenta disputa fue protagonizada por dos facciones de la barra, esos que se dicen hinchas pero están más preocupados por turbias cuestiones ajenas al equipo. Hubo 18 detenidos.