En 1812, la Argentina deseaba sentar las bases de una Nación independiente. España mantenía el control del Río de La Plata y sus ríos interiores; el puerto del río Las Conchas es saqueado y su comandante, Sargento Mayor D. Carlos Belgrano, cuestionado por los habitantes de la zona, es destituido hasta el momento en el que el Segundo Triunvirato de Buenos Aires envía una partida de Granaderos al mando de su comandante, el Teniente Coronel José de San Martín, quien lo restituye en su cargo. Éste observa el accionar de los realistas, informa al Triunvirato la situación resolviendo enfrentarlos para detener estos abusos. Envía instrucciones a su plana mayor en Buenos Aires, quienes preparan la tropa que perseguirá a esta flota realista que asola las costas del Paraná; el primer escuadrón saldrá rumbo a la posta de Santos Lugares, pero al llegar para el recambio de caballos estos no estaban preparados. San Martín, asentado en el puerto de río Las Conchas, consiguió la colaboración de su población y toma la decisión de cambiar su ruta, decidiendo emprender su camino por tierras interiores, dirigiéndose por Areco.
Se encontraban presentes el secretario de Gobierno, Eduardo Cergnul y el Director Coordinador de Regularización Dominial, Pablo Baisi; miembros del Centro de Veteranos de Guerra de Malvinas y la Escuela EGB 2 Bernardino Rivadavia de Tigre.