Carlos Bianchi decía que “así como una victoria llama a otra victoria, una derrota llama a otra derrota”. El enigma a develar en estos días -no hay tiempo para mucho teniendo en cuenta todo lo que hay en juego-, es si Tigre ha ingresado en una peligrosa pendiente, que a esta altura resultaría fatal para sus aspiraciones de conservar la categoría o si se trata simplemente de una serie de resultados -dos derrotas seguidas y tres sin ganar- fortuitos. Hay que tener en cuenta también el esfuerzo mental que significa para los jugadores salir a la cancha pensando no solamente en hacer bien las cosas dentro del campo de juego, sino también haciendo números para saber cuan lejos o cuan cerca está la salvación.
En la jornada que pasó, sin ir más lejos, un triunfo le hubiese permitido salir de la zona de descenso directo por apenas una milésima. Pero Argentinos Juniors fue implacable y promediando el primer tiempo, ya se había puesto dos a cero el descuento del Chino Luna, sobre la media hora del segundo tiempo, resultó tardío. Tuvo chances como para igualar, como aquel disparo de Castaño que pegó en el travesaño, pero no se dio El próximo capítulo se escribirá ante All Boys, en Floresta nada menos y una victoria, dejaría al equipo del Vasco a solamente dos milésimas en el promedio, respecto de su adversario. Para ese partido, no se podrá contar con el defensor Cristian Lema, expulsado ante los de La Paternal, en tanto que el volante Ramiro Leone está intensificando las tareas para poder reaparecer. De no poder hacerlo, está en condiciones de volver Gastón Díaz. Los que deberán cuidarse son Diego Castaño, Leandro Díaz y DIego Morales y ya que una tarjeta amarilla más, los dejará afuera del partido ante Boca, nada menos.